Seremi Hunter: “Negarse a legislar es un portazo a la clase media”

 

El proyecto de Modernización Tributaria que ingresó al Congreso en agosto del 2018 es uno de los principales compromisos del Programa de Gobierno del Presidente Sebastián Piñera. Su objetivo es actualizar el sistema tributario chileno de manera que pueda enfrentar los desafíos que propone el siglo XXI.

Sus principales ejes están orientados a incentivar el crecimiento, el emprendimiento, la inversión, el ahorro y el empleo. Hacer el camino más fácil a nuestras Pymes y emprendedores. Incorporar la nueva economía digital, y modernizar la relación del contribuyente con el SII. Resguardar los equilibrios fiscales, y por último otorgar certeza jurídica haciendo más predecible la ley para todos los contribuyentes.

Sin duda, una propuesta consecuente con el proyecto que el Presidente Sebastián Piñera, presentó a millones de familias chilenas al momento de asumir el mando del país. Hacer que Chile vuelva a crecer, crear empleo de calidad,  generar  mayores oportunidades, mejorar la calidad de vida de las familias  chilenas,  y avanzar hacia el desarrollo integral ordenando la casa y colocando a nuestro Chile en marcha.

Este proyecto de ley pone por delante a miles de familias chilenas y a nuestras regiones. Dentro de los beneficios está el de entregar un alivio a más de 100 mil adultos mayores  vulnerables y de clase media,  a través de la rebaja de sus contribuciones. Apoyar a 160 mil Pymes,  y a más de 568 mil contribuyentes, que hoy por su nivel de renta no debieran pagar impuesto.  Por otra parte, trae consigo beneficios directos para las regiones. El Fondo Nacional de Desarrollo Regional es de 700 millones de dólares, con la ley de modernización tributaria hablamos de 200 millones de dólares extras. Además de recibir el 1% de los proyectos de inversión ayudando a la descentralización.

Como Gobierno estamos convencidos que esta propuesta de modernización tributaria, le hace bien a Chile, y eso por ello  que estamos haciendo un llamado a los parlamentarios de oposición a que aprueben la “idea de legislar” en el Congreso. El negarse a conversar es un verdadero  portazo, pero  no es al Gobierno del Presidente Sebastián Piñera, sino que a millones de pymes, a las regiones, a nuestros adultos mayores, a familias de  clase media y a los trabajadores chilenos. Es darle la espalda a todos quienes son el motor que mueve a Chile y que se están en el corazón de nuestro Gobierno.