Carreras de balsas revitalizaron al río Llollelhue en La Unión

Décadas atrás, uno de los eventos más relevantes de la semana unionina era la carrera de balsas en el río Llollelhue, actividad que fue perdiéndose por la gran contaminación de sus aguas, sumada a los bajos niveles del caudal, que cada año eran menores en la época de verano.

Esta situación era una muestra tangible de cómo un problema ambiental puede repercutir, no solo en los recursos naturales o ambientes específicos, sino que también en las tradiciones de una comunidad.

Afortunadamente, en La Unión el río se ha ido recuperando de forma paulatina permitiendo retomar ciertas actividades, entre ellas la carrera de balsas, la que este año cumplió su tercera versión, con casi 40 participantes.

 Revitalización

Uno de los impulsores que ayudó a concretar la idea de retomar la competencia acuática fue el profesor de Lenguaje y Comunicación, Arrison Inzunza, quien indicó que la iniciativa surge como parte de las propuestas formuladas por el Comité pro Museo de La Unión.

“En el interior de la organización conversábamos que el Llollelhue tiene un rol muy importante para la comuna, y que si bien estaba contaminado, ya habían signos de recuperación. Por tanto, una forma de retomar nuestras tradiciones, nuestra cultura local, era revitalizando esta carrera que se había desarrollado por muchos años en el río y que es parte del patrimonio intangible de La Unión”, explicó Inzunza.

Otro aspecto destacado por el docente fue que “durante la primera versión de 2011, ocurrió algo muy significativo. Algunas personas que compitieron en los años 70s ahora participaban junto a sus nietos en las balsas, por lo que este evento también aporta a que las familias se reúnan y se ayuden  en torno a una misma actividad”.

También, la alcaldesa María Angélica Astudillo se refirió a la jornada señalando que  fue un éxito de convocatoria e hizo un llamado para proteger el curso hídrico.

“Aquí complementamos la feria de INDAP, donde participaban beneficiarios de los programas de PRODESAL y PDTI (Programa de Desarrollo Territorial Indígena), junto a la carrera de balsas, logrando que llegara un gran cantidad de público. Sin embargo, quiero aprovechar de reiterar lo importante que es revalorizar nuestro río y en ese sentido hago un llamado para que todos aportemos a mantenerlo limpio”.

 Pesca con Llolle

Atendiendo el llamado a revalorizar al río Llollelhue, en La Voz del Ranco quisimos exponer algunos datos interesantes sobre dicho curso de agua. Por ejemplo, la palabra indígena Llollelhue, significa lugar de pesca con Llolle, el cual es un pequeño artefacto con forma de embudo utilizado para atrapar peces.

Sobre el nacimiento del río, este parte en la comuna de Futrono, al norte del Lago Ranco. Su origen es pluvial y se va conformando gracias al aporte de varios esteros como el Amancay, Dollinco y Pichi.

Según datos de la Dirección General de Aguas (DGA), el caudal promedio anual del Llollehue es de 32.2 metros cúbicos por segundo, considerado como medianamente pequeño. En su trayecto, cuya longitud es de 95 kilómetros, pasa por la comuna de Paillaco, continuando hacia La Unión donde recibe el aporte del estero Radimadi. Luego desemboca en el río Bueno.

Hasta el año 1992, del Llollelhue se obtenía parte del agua potable que consumían los habitantes de la actual  capital del Ranco, sin embargo por la contaminación se debió buscar otras alternativas.

Entre las principales causas que han afectado al río, durante las dos últimas décadas, se cuentan las descargas de aguas servidas, el vertido de residuos industriales líquidos y los desechos de actividades agrícolas, sumado a la escasa preocupación por generar una política ambiental que abarque a toda la cuenca del Llollelhue.

CV