EN VALDIVIA FUERON DESPEDIDAS DOS DE LAS VÍCTIMAS DEL INCENDIO EN EL HOGAR DE REPOSO EN REUMÉN

Dos de las diez víctimas que dejó el trágico incendio que consumió completamente la Casa de Reposo “Magaly Zapata”, y que ocurrió hace exactamente una semana en Reumén, fueron despedidas ayer en respectivos funerales llevados a cabo en diferentes cementerios de Valdivia.

Se trata de María Elena Dominga Mollenhauer Ehrenfeld (57 años), cuya ceremonia de despedida se realizó en el Cementerio Alemán, y de Nelly Alicia Hernández Fernández (55), cuyas exequias se desarrollaron en el Cementerio Parque Los Laureles.

El funeral de María Mollenhauer se llevó a cabo con la presencia de cerca de 30 personas quienes previamente celebraron una misa en su memoria. Una de las asistentes fue su hermana Rosemarie Mollenhauer, quien contó algunos detalles de la vida de su familiar.

Al respecto señaló que “era una persona muy especial, aunque había que tener harta paciencia con ella porque tenía varias personalidades. A veces era súper amorosa, otras veces agresiva, es decir, era una persona que había que tener harta paciencia y vocación para poder convivir con ella”.

“Yo la cuidé muchos años pero después no daba más porque también tenía otra hijita enferma, entonces decidí ponerla en ese hogar. Antes, sin embargo, probamos durante un mes cómo era el lugar y resultó regio, ella estaba contenta ahí, se sintió feliz, estaba bien atendida y no había ningún problema”.

En esa línea fue que Rosemarie Mollenhauer defendió la casa de reposo en que vivía su hermana. “Todo lo que han dicho es mentira, la gente inventa tantas cosas porque no saben lo que es en realidad de vivir con una persona enferma. El hogar era estupendo, no puedo decir anda de eso. Era un verdadero hogar, era una familia, todos juntos, unidos, inclusive les celebraban los cumpleaños”, aseguró.

Las exequias de Nelly Hernández se desarrollaron en el Cementerio Parque Los Laureles, camposanto hasta el que llegaron cerca de cien familiares y amigos.

Uno de sus hermanos, Alfonso Hernández, la describió como “una persona muy especial para toda la familia, que a pesar de su enfermedad fue feliz. Nosotros la apoyamos en todo lo que pudimos, en todo lo que tuvimos a nuestro alcance, pero Dios dijo otra cosa”.

“Mi hermana llevaba cerca de 20 años ahí y quiero reiterar que la atendían muy bien pues era un hogar especial, de los cuales hacen falta en Chile. Uno se da cuenta que son una necesidad y el gobierno tal vez no los apoya. Se necesita esa ayuda para los privados y para los públicos”, añadió.

Asimismo, otro de los hermanos de la víctima, Libardo Hernández, relató que “mi hermana siempre fue muy alegre. Compartimos nuestra infancia en Choshuenco. Por esas cosas de la vida ella empezó a tener una enfermedad que le impidió seguir estudiando”.

“Mis papás la tuvieron que dejar en casa. Vivió muchos años con ellos, pero como empezaron a envejecer fue que buscamos un lugar adecuado para que mi ella pueda estar tranquila”, agregó.
Asimismo manifestó que “hace 20 años que estaba en ese hogar de acogida, siempre bien cuidada, pues era un hogar donde se sentía el cariño, trataban muy bien a todas las personas. No tengo ningún rencor con lo que pasó. Entendemos que fue un accidente”.

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