Propuesta que releva a Valdivia como ciudad humedal se adjudicó el concurso de diseño para
biblioteca regional, archivo y depósito de colecciones de Los Ríos

El equipo liderado por Max Núñez y Stefano Rolla será el encargado de desarrollar el proyecto de
diseño del edificio que congregará a las instituciones que conforman el Ministerio de las Culturas,
las Artes y el Patrimonio en la región y que se ubicará en pleno barrio Estación, con doble conexión
hacia la costanera y calle Picarte.
Bajo el concepto de Valdivia ciudad humedal y respetando su naturaleza fluvial, la propuesta de
Max Núñez Arquitectos se adjudicó el diseño de la futura Biblioteca Regional, Archivo y Depósito
Externo de Colecciones de Los Ríos, tras el cierre del concurso convocado por el Ministerio de las
Culturas, las Artes y el Patrimonio a través del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural. La
propuesta apunta a dotar a la región de una infraestructura pública cultural, en una superficie
aproximada de 8.311 mt2, en pleno barrio Estación y con conexión hacia la costanera y la plazuela
Berlín en calle Picarte.
“La nueva Biblioteca, Archivo y Depósito de Colecciones de la Región de Los Ríos no solo será un
espacio para albergar libros y documentos, sino que un gran centro para la cultura, el patrimonio y
el pensamiento en un territorio culturalmente muy activo. La propuesta de diseño arquitectónico
de Max Núñez y asociados es realmente un regalo para la comunidad que podrá acceder a esta
importante obra, pensada en las cualidades y características de la ciudad. Con este proyecto
seguimos consolidando el plan nacional de infraestructura patrimonial que nos ha permitido
implementar nuevos y mejores inmuebles para el desarrollo cultural a lo largo de todo Chile”,
señaló la ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Consuelo Valdés.
Para el subsecretario de Patrimonio Cultural, Emilio De la Cerda, miembro del jurado, “estos
edificios construyen ciudad, por tanto, hay una preocupación enorme de decir cómo el edificio no
se cierra sobre sí mismo, sino que le entrega a la ciudad ciertas condiciones espaciales y usos, que
la vitalizan incluso cuando el edificio está cerrado”. “Estamos seguros que este proyecto va a ser
un orgullo para Chile y la región, del cual se va a apropiar la ciudadanía, un proyecto
contemporáneo que va a sumar valor y que ayuda a consolidar un área cultural y urbana de muy
buena forma”, agregó.
En el plano local, la seremi de las Culturas Gabriela Avendaño, también participante del jurado,
destacó la importancia que tiene la construcción de una infraestructura cultural patrimonial de
este tipo en la región, sobre todo por el sector donde se emplazará. “Queremos poner en valor lo
que corresponde al barrio estación de Valdivia y contar con un lugar que reúna a la biblioteca,
archivo y depósito, que sea una infraestructura abierta a la región, que hoy día no tenemos y que
necesitamos”, enfatizó.

Desde el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, su directora regional (s), Florencia Aninat,
destacó el camino recorrido para llegar a la etapa actual. “Como Dirección Regional estamos
contentos y esperanzados que el proyecto elegido después de este largo recorrido, tanto en
gestiones locales, nacionales, técnicas, políticas, finalmente dé a luz un proyecto que la ciudadanía
acoja y agradezca como espacio de encuentro y de puesta en valor de nuestro patrimonio”,
sostuvo quien también actuó como parte del jurado.
Ciudad humedal
El equipo ganador está compuesto por los arquitectos Max Núñez Bancalari y Stefano Rolla, el
ingeniero calculista Enzo Valladares Pagliotti y las arquitectas paisajistas Paula Livingstone Ureta y
Javiera Jadue Zahri.
“Sobre esta superficie pública acuosa el edificio para el BADe de Los Ríos se levanta suspendido
sobre grandes columnas, entregándole a la plaza amplias zonas cubiertas, conformando un paseo
protegido de las constantes lluvias de la zona, permitiendo su uso durante todo el año y
conectando de manera fluida mediante escaleras y rampas públicas la Av. Ramón Picarte y la Av.
Arturo Prat, sin generar espaldas hacia ninguno de sus frentes”, se lee en la propuesta ganadora.
La intervención se plantea liberar lo más posible el sitio en el nivel de la costanera, disminuyendo
al mínimo la huella del edificio en su primer piso, apostando por transformarlo en una plaza
humedal, con potencial para convertirse en un espacio público y lugar de encuentro.
“Nos ha convocado entregarle a Valdivia un edificio singular que contribuya a su identidad como
ciudad y que seguramente va a ser reconocido dentro del imaginario urbano de sus ciudadanos.
Más que un edificio, una biblioteca, se está entregando una infraestructura relevante que
contribuye a elevar la calidad de vida de sus ciudadanos, no solamente desde el uso programático,
sino que además desde el espacio público que aporta a la comunidad”, dijo el arquitecto Albert
Tidy, integrante del jurado en representación de los participantes.
El proyecto también incorpora una propuesta de paisajismo de áreas húmedas y secas, donde
especies propias de los humedales de la zona, como el voqui, totora y vatro, y árboles y arbustos
nativos como el arrayán, hualle y maqui, son los protagonistas. La búsqueda de la conjunción entre
la naturaleza, la cultura, el agua y la ciudad es la máxima.
La estructura del conjunto se propone en tres edificios distintos, pero interdependientes: Torre,
Nave y Zócalo. En el centro del proyecto, más hermético por su vocación de resguardo, se
encuentra la Torre, donde se ubicarían los Depósitos y Archivos; mientras que la Nave
concentraría la Biblioteca, cuya estructura elevada tendría el objetivo de privilegiar las vistas y
proteger el edificio ante eventuales catástrofes. Por otro lado, se destacan las fundaciones limpias
del edificio, traducidas en apoyos puntuales necesarios para enfrentar un terreno acuoso como es
la ribera del río Calle-Calle, lo que también permite entregar a la ciudad una marquesina que será
capaz de albergar ferias y otras actividades culturales.
El jurado del concurso estuvo compuesto por el subsecretario de Patrimonio Cultural, Emilio De la
Cerda; la seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Gabriela Avendaño; la subdirectora del
Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas, Paula Larraín; la subdirectora del Sistema Nacional de

Archivos, Emma de Ramón; el subdirector Nacional de Museos, Alan Trampe; el jefe de gabinete
del director nacional del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, Nicolás Fernández; la directora
regional del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, Florencia Aninat; el subdirector nacional de
la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas, Martín Urrutia y el director regional
de Arquitectura del MOP, Adolfo Quiroz.
Asimismo, conformaron el jurado como representante del Colegio de Arquitectos, Agustín Infante;
de la Asociación de Oficinas de Arquitectos, José Domingo Peñafiel; de la Universidad Austral de
Chile y como experta local, Tirza Barría y como representante de los y las concursantes, el
arquitecto Albert Tidy.
La dirección del concurso estuvo a cargo de Gonzalo Valderrama y Suilan Hau, de la Unidad de
Proyectos de Inversión del Servicio Nacional de Patrimonio Cultural.
Otros premios
Durante casi una semana el jurado sesionó en Valdivia para elegir la propuesta ganadora, instancia
donde además decidió hacer entrega del segundo lugar a los arquitectos Martin y Jonathan
Holmes Harvey y el tercero a la unión temporal de proveedores compuesto por Ignacio Javier
González Candia, Felipe Westermeier, Cristóbal Riffo y Rodrigo Fernández. La única mención
honrosa fue para el proyecto del equipo compuesto por los arquitectos Javier Andrés Moya Ortiz,
Pablo Rojas Bottner y Miguel Acuña.
El proyecto ganador recibirá un premio de 23 millones de pesos, mientras que el segundo y tercer
lugar se adjudicarán 4 millones y medio y 3 millones de pesos, respectivamente, a lo que se suma
una mención honrosa de 1 millón y medio de pesos.
El equipo autor de la propuesta ganadora tendrá la continuidad del desarrollo de la consultoría de
diseño del proyecto de arquitectura y especialidades, para lo cual el Ministerio de las Culturas
dispone de $522.670.000. Esta etapa involucrará un trabajo conjunto entre el Servicio Nacional del
Patrimonio Cultural y su Unidad de Proyectos de Inversión como unidad técnica y la Dirección de
Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas como asesor técnico.
Un total de 39 propuestas provenientes de Santiago, Valdivia, Concepción, Valparaíso, Talca e
Iquique recibió la convocatoria para el diseño del edificio dependiente del Servicio Nacional del
Patrimonio Cultural.
Todas las propuestas participantes pueden conocerse en la exposición que permanecerá abierta
hasta el 10 de diciembre en el campus Los Canelos, de la Dirección de Vinculación con el Medio
UACh, en calle Yungay. El horario de visita es de lunes a viernes de 9 a 13 y de 15 a 19 horas. Se
requiere pase de movilidad.