Un informe muestra 11.000 «asesinatos industriales» en cárceles de Asad

Un fotógrafo de la policía militar de Siria ha suministrado «pruebas claras» que muestran una sistemática tortura y muerte de unos 11.000 detenidos en circunstancias que evocan las de los campos de la muerte nazis, dijeron exfiscales de crímenes de guerra.

Los altos cargos del Gobierno sirio podrían enfrentarse a cargos de crímenes de guerra por las pruebas aportadas por el fotógrafo, que ha desertado, dijeron los tres fiscales.

Uno de ellos dijo que las pruebas documentan «asesinatos a escala industrial» que recuerdan los campos de concentración de Bergen Belsen y Auschwitz durante la Segunda Guerra Mundial.

El descubrimiento de las desgarradoras fotografías eleva la presión sobre el presidente sirio, Bashar el Asad, del que Estados Unidos y sus aliados occidentales dicen que ha cometido crímenes de guerra contra su propio pueblo durante la guerra civil.

Asad, que tuvo el favor de los líderes occidentales y que ahora tiene el apoyo de Rusia e Irán, ha negado los crímenes de guerra, diciendo que lucha contra «terroristas» que quieren usar Siria para extender el caos pro Oriente Próximo.

Pero las 55.000 imágenes suministradas por el fotógrafo, que salió de Siria después de enviar las imágenes de los oponentes a Asad, muestran cuerpos esqueléticos y mutilados.

En una señal de torturas, algunos cadáveres no tienen ojos. Otros tienen marcas de estrangulamiento o de electrocuciones.

«Hay una clara evidencia, capaz de ser creída por un jurado en un tribunal de justicia, de torturas sistemáticas y muertes de detenidos realizadas por agentes del Gobierno de Siria», dijeron los tres fiscales en el informe de 31 páginas.

«Tales pruebas apoyaría un fallo de crímenes contra la humanidad contra el actual régimen sirio. Tales pruebas también apoyaría el fallo de crímenes de guerra contra el actual régimen sirio», dijeron.

El informe sale a la luz mientras los bandos enfrentados en la guerra civil siria se reúnen en Suiza para unas conversaciones de paz.

 

 

 

NOMBRE CLAVE «CÉSAR»

El desertor, con el nombre clave de César y cuya identidad no se ha revelado a los medios, trabajó como investigador criminal para la policía militar durante 13 años antes de su deserción.

Pero con la guerra civil, César se convirtió en un testigo de la muerte para las autoridades sirias: fotografió hasta 50 cuerpos al día en un trabajo que dijo que causó sufrimiento psicológico a él y a sus compañeros.

Las imágenes que tomó llegaron al Movimiento Nacional Sirio, apoyado por Catar. Unos abogados que representan a Catar, Carter-Ruck and Co., encargaron el examen de las pruebas.

Reuters ha revisado el informe pero no fue posible determinar la autenticidad de las fotos de César o contactar con él. No fue posible obtener una respuesta inmediata del Gobierno sirio.

Los tres exfiscales, que trabajaron en tribunales de crímenes de guerra para la antigua Yugoslavia y Sierra Leona, examinaron las pruebas y entrevistaron a la fuente en tres sesiones en los últimos 10 días. Lo encontraron creíble.

«El equipo entrevistador encontró que el testigo ‘César’ no sólo era creíble, sino que su relato era más convincente», dijo el documento, titulado «Un informe sobre la credibilidad de ciertas pruebas en relación a la tortura y ejecución de presos por el actual régimen sirio».

Fuente: Reuters